No siempre empiezas de cero. A veces el aroma correcto ya existe.
Una biblioteca curada de fragancias, cada una ya caracterizada y clasificada. Cuando sabes lo que tu marca necesita, es el camino más rápido para ponerla en operación — sin bajar el estándar.
Dos rutas, un mismo estándar
El catálogo no es la opción rápida. Es una entrada rápida al mismo sistema.
Toda identidad olfativa que Olfativa pone en operación cumple el mismo estándar de origen, validación y ejecución. Lo único que cambia es dónde empiezas: con una fragancia ya caracterizada, o con un odotipo diseñado desde cero.
Parte del catálogo
Eliges dentro de una biblioteca ya caracterizada. La fragancia se valida frente al carácter de tu marca y entra en operación con el mismo respaldo de origen y servicio. Ideal cuando ya sabes qué necesitas o necesitas operar pronto.
2 · Operación Autónoma
Se diseña desde cero
Se construye una fragancia única a partir del ADN de tu marca, con el Método CIS: investigación, diseño sensorial, curaduría y validación cuantitativa. Ideal cuando la identidad olfativa debe ser un activo propio y diferenciado.
Sobre las fragancias
La pirámide olfativa es el lenguaje con el que clasificamos.
La primera impresión
Componentes de mayor volatilidad: cítricos, verdes, aromáticos. Definen cómo se percibe el aroma en los primeros segundos.
El carácter real
El cuerpo de la fragancia: florales, frutales, especias. Es la parte que se asocia con la marca tras la exposición repetida.
La permanencia
Los fijadores de menor volatilidad: amaderados, ámbar, orientales. Determinan cuánto y cómo perdura el aroma en el espacio.
¿Aún no sabes si tu marca necesita catálogo u odotipo propio?
Eso lo resolvemos en un diagnóstico. Evaluamos tu espacio, tu marca y el estándar que necesitas sostener — y te decimos por dónde conviene empezar.